Naufrago
La historia comienza con un naufragio y miles de personas que luchaban por sobrevivir.
Una de ellas consiguió hacerse con un baúl y empezó a juntar los restos del barco para hacerse una pequeña balsa. Cuando ya tuvo la suficiente superficie, empezó a remar, pero a los pocos metros se desquebrajaban la madera y empezaba a entrar agua otra vez. Desesperado, no dudo en emplear todos los medios para no perder la dudosa integridad de su barquita. Quito las maderas en las que se apoyaba la gente o utilizaba a las personas, para que les trajeran trozos del barco prometiéndoles que les dejaría subir, para después abandonarlos a su suerte en las aguas del océano. Lo peor de su maquiavelismo, y lo que le llevo a su perdición fue su ensimismamiento, que le impidió tratar a los demás como personas y ver lo que mucha gente le estaba gritando, que su barco debido al excesivo peso de los ajustes, se estaba hundiendo.
Atareado como una hormiguita, siguió poniendo peso, hasta que de repente, un estruendo proveniente del lado izquierdo, lo separo de su abstracción. Era un grupo de personas, que unidos por las manos, iban flotando y no se dieron cuenta de que se acercaban, a la cosa, ya no era una barca, de nuestro amigo.
Cuando fue a ver a que se debía el sonido, solo pudo soltar un refunfuño, ya que pensaba que era algún mástil o algo así, lo que había chocado.
Una de las personas asombrada por la respuesta, pregunto.
-¿Te pasa algo? ¿Necesitas algo?
-¡Que si me pasa algo dice!-gruño el balsero-Pues si, mas madera, y si me la traéis todos subiréis.
-Para que necesitas mas madera, ya tienes mucha-Dijo otro del grupo.
-Que para que necesito mas madera dice, pues para flotar, ¿para que va a ser?.
-Nosotros flotamos-Dijo otro en un tono alegre.
-Vosotros os moriréis. No vais ha poder estar flotando todo el tiempo.
-Tu tampoco, tu barco se esta hundiendo con el peso. Además, si consigues mantenerte a flote y remar, como piensas sobrevivir sin agua y sin comida.
-No entendéis nada-Gruño súper enfadado.
-Posiblemente nos equivoquemos, perdonad-Dijo otro del grupo
-Quizás nuestros destinos no sean tan diferentes, quizás la única diferencia es como recorremos el camino. Nosotros no luchamos por sobrevivir, porque sabemos que pueden pasar mil cosas que nos saquen de aquí, pero también pensamos que estos pueden ser nuestro últimos momentos y decidimos pasarlos de la manera mas bella que se nos ocurrió, unidos por las manos en comunión uno con otro, dejándonos llevar y acariciar por el dulce movimiento del agua.-Dijo la persona que había iniciado el grupo
Tanto si te emperras en construir un barco, como si empiezas a disfrutar flotando, el resultado puede ser exactamente el mismo, hundirte o llegar a una playa por la fuerza de las olas.
El flotar en una situación estresante podría ser fijarse en el lado cómico o el intentar buscar alguna enseñanza provechosa, ect… Hay mil formas de navegar, busca la que mas te haga feliz
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jueves, 14 de junio de 2007
Cuento sobre el desapego (Escrito por: el aprendiz ambulante)
Un arbolito en una pradera 

Había una vez un árbol de hoja caduca que placenteramente, se erguía en una pradera. Su copa era grande y espesa con hojas de todos los tamaños apoyadas sobre sus ramas fuertes. Su tronco servia de hogar para multitud de insectos y pájaros que no dudaban en hacerle un agujerito para vivir.
Nuestro protagonista amaba su vida, con multitud de colores, formas y especies, pero un buen día al llegar el invierno, noto que sus hojas se iban cayendo. Nada extraño en un árbol que hoja caduca, que cada año renueva sus hojas. Pensareis que debido, a que esa era su naturaleza, ya estaría acostumbrado, pero aquel año empezó a tener miedo por si acaso, no volverían a brotas sus amadas hojas que tanta vida le daban.
De esta manera, se fue aferrando cada vez más a sus hojas, impidiendo que se soltasen. Poco a poco, los animales con la llegada del invierno, se fueron yendo a sus guaridas a invernar y nuestro árbol se fue quedando solo, como de costumbre en estas fechas, pero no podía dejar de sentirse triste.
Pensó que a la llegada de la primavera, volverían los pajaritos a su copa, las hormigas a recorres su tronco y los conejos a refugiarse en sus pies, pero no fue así. Seguía aferrado a sus hojas, y ahora solo era el fantasma de lo que fue, sus ramas eran débiles, su tronco escueto y se inclinaba un poco, seguramente del pesar que sentía.
No podía dejar soltar sus hojas, porque le habían aportado tanta felicidad, que decidir despedirse de ellas significaba enfrentarse a la idea de no volver a vivir lo que había vivido con ellas. Le daba pánico el futuro, porque no sabia lo que había y podía ser mucho peor a lo que ahora tenia. Quería desesperadamente parar el tiempo y vivir cada día de su vida, las experiencias que había tenido.
Ahora, no se le acercaba nadie y solo le quedaba rememorar sus años felices vigilando las hojas para que no se les llevara el viento, su única esperanza para que volviesen los animales
Un alto roble que estaba junto a él, le dijo en lenguaje de árbol:
-Puedes estar mucho mejor, sueltas tus hojas, ábrete a nuevas experiencias. Las experiencias que viviste hace tiempo ya pertenecen al pasado y como tus hojas, están muertas.
-Mis hojas no están muertas. -Dijo el arbolito al roble- Seguramente alguien vendrá y apreciara mi belleza.
-¿¿Quien?? Nadie se acerca a un ser vivo que solo es el reflejo de lo que fue y la huella de su tristeza. Prueba a soltar una hoja, ya veras lo que ocurre.
El arbolito soltó una hoja con muchísimo temblor y confiando de que por una, no pasaría nada. En el mismo instante en que la soltó, la sabia empezó a circular por donde había estado la hoja y una agradable sensación de fuerza y vida recorrió toda la rama
La hoja que soltó, termino formando hongos que iban descomponiendo la hoja para nutrir el suelo. Al cabo de los días, pequeños tallos de hierba empezaron a brotar en donde se había desecho la hoja.
Alucinado, decidió entonces soltar más hojas, no todas, todavía tenia que ir con cuidado, y observar que pasaba. Al cabo del mes se lleno de hierba el suelo y sus ramas empezaron a tener hojas y a ser fuertes de nuevo. La hierba atrajo hormigas y algún que otro animal que se quería refugiar en su sombra.
Para el verano, ya era el árbol que siempre fue, pero más sabio y fuerte. Llego a la conclusión que los pequeños cambios pueden generan un montón de vida, pero para que sucedan debes soltar las cosas antiguas para dejar hueco a las nuevas, teniendo la seguridad de que por cada hoja que sueltes aparecerá otra, sirviendo la antigua de nutriente para el suelo o comida para las hormigas atrayendo, de este modo más vida a tu alrededor
Nuestro protagonista amaba su vida, con multitud de colores, formas y especies, pero un buen día al llegar el invierno, noto que sus hojas se iban cayendo. Nada extraño en un árbol que hoja caduca, que cada año renueva sus hojas. Pensareis que debido, a que esa era su naturaleza, ya estaría acostumbrado, pero aquel año empezó a tener miedo por si acaso, no volverían a brotas sus amadas hojas que tanta vida le daban.
De esta manera, se fue aferrando cada vez más a sus hojas, impidiendo que se soltasen. Poco a poco, los animales con la llegada del invierno, se fueron yendo a sus guaridas a invernar y nuestro árbol se fue quedando solo, como de costumbre en estas fechas, pero no podía dejar de sentirse triste.
Pensó que a la llegada de la primavera, volverían los pajaritos a su copa, las hormigas a recorres su tronco y los conejos a refugiarse en sus pies, pero no fue así. Seguía aferrado a sus hojas, y ahora solo era el fantasma de lo que fue, sus ramas eran débiles, su tronco escueto y se inclinaba un poco, seguramente del pesar que sentía.
No podía dejar soltar sus hojas, porque le habían aportado tanta felicidad, que decidir despedirse de ellas significaba enfrentarse a la idea de no volver a vivir lo que había vivido con ellas. Le daba pánico el futuro, porque no sabia lo que había y podía ser mucho peor a lo que ahora tenia. Quería desesperadamente parar el tiempo y vivir cada día de su vida, las experiencias que había tenido.
Ahora, no se le acercaba nadie y solo le quedaba rememorar sus años felices vigilando las hojas para que no se les llevara el viento, su única esperanza para que volviesen los animales
Un alto roble que estaba junto a él, le dijo en lenguaje de árbol:
-Puedes estar mucho mejor, sueltas tus hojas, ábrete a nuevas experiencias. Las experiencias que viviste hace tiempo ya pertenecen al pasado y como tus hojas, están muertas.
-Mis hojas no están muertas. -Dijo el arbolito al roble- Seguramente alguien vendrá y apreciara mi belleza.
-¿¿Quien?? Nadie se acerca a un ser vivo que solo es el reflejo de lo que fue y la huella de su tristeza. Prueba a soltar una hoja, ya veras lo que ocurre.
El arbolito soltó una hoja con muchísimo temblor y confiando de que por una, no pasaría nada. En el mismo instante en que la soltó, la sabia empezó a circular por donde había estado la hoja y una agradable sensación de fuerza y vida recorrió toda la rama
La hoja que soltó, termino formando hongos que iban descomponiendo la hoja para nutrir el suelo. Al cabo de los días, pequeños tallos de hierba empezaron a brotar en donde se había desecho la hoja.
Alucinado, decidió entonces soltar más hojas, no todas, todavía tenia que ir con cuidado, y observar que pasaba. Al cabo del mes se lleno de hierba el suelo y sus ramas empezaron a tener hojas y a ser fuertes de nuevo. La hierba atrajo hormigas y algún que otro animal que se quería refugiar en su sombra.
Para el verano, ya era el árbol que siempre fue, pero más sabio y fuerte. Llego a la conclusión que los pequeños cambios pueden generan un montón de vida, pero para que sucedan debes soltar las cosas antiguas para dejar hueco a las nuevas, teniendo la seguridad de que por cada hoja que sueltes aparecerá otra, sirviendo la antigua de nutriente para el suelo o comida para las hormigas atrayendo, de este modo más vida a tu alrededor
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miércoles, 13 de junio de 2007
Cuento sobre encontrar los verdaderos amigos(escrito por: el aprendiz ambulante)
Otro mundoEl pequeño Timi, un buen día, se levanto de su acogedora cama y descubrió, por asombro de él, que todo su mundo había cambiado. No se había vuelto viejo de repente, ni sus padres habían muerto, por la colisión de un meteorito, si no, que estaba literalmente, en otro mundo, del que solo había oído hablar en los cuentos de hadas. Ese nuevo mundo era extraño, y aunque había cosas que salían en su imaginación, el resto era completamente nuevo, como por ejemplo, un tipo de flores que no paraban de reír, ni siquiera cuando les pedías la hora. Según ellas, su risa empezaba, cuando se daban cuenta, de que todo era pasajero, de que un día nacieron y que otro, serían nutrientes para el suelo. Decían, que era una tontería desperdiciar un minuto en preocuparse, por que todo es pasajero.
Nuestro aventurero exploro la zona y después de días de búsqueda, encontró lo que andaba buscando, un grupo de seres que parecían inteligentes, donde creía que podría encontrar nuevas amistades. Eran gigantes, por lo menos median tres o cinco metros. Sus pies estaban metidos bajo tierra, quizás echando raíces. Su movimiento era lento y en algunos casos, casi inexistente, moviéndose tan solo con la fuerza del viento.
Alegremente Timi, fue a intentar conversar con ellos, pero por más que lo intentaba, no recibía la mera muestra de interés. Pensó que simplemente le rechazaban por ser bajito, ya que él, como humano, solo media 1,66.Se las ingenio para intentar crecer, consiguiendo solamente un 1 cm, pero lo volvió a intentar, logrando el mismo resultado. Entonces, pensó que seria por su peso, y adelgazo.
Pasaron los días, y los intentos con sus posteriores resultados frustrantes, fueron creciendo. Timi termino delgado como un palillo, vestido como un árbol y rapado al cero.
Ya desesperado, se fue al rió a llorar derrumbado por sus sucesivos desilusiones. Una vez allí, se sentó al lado de una roca y dejo pasar los días.
La roca que estaba viva, como todo elemento de los cuentos de hadas, le empezo a hablar para intentar que se fuese, ya que su tristeza hacia que ningún pez se acercase a cobijarse entre sus huecos. Con una voz tenue y fuerte dijo.
-Chico, ya te has pasado aquí mucho tiempo, hay otros lugares mejores que este para descansar.
Pero el chico no respondió y comprendió la roca que estaba demasiado ensimismado en sus preocupaciones para poder tomar contacto con la realidad. Así que empezó a preguntarle que le pasaba de mil maneras, hasta que a la decimocuarta pregunta que hizo, el chico dio un respingo y empezó a hablar
-Hace unos días, me levante en este extraño mundo hostil y por mas que he intentado entablar amistad con los seres que pueblan este mundo, solo recibo malos modos. Ni si quiera haciendo lo mismo que ellos he llegado a que me valorasen.
- Dime pequeño ser, ¿con quien te has estado intentando relacionar?
-Con lo seres de 6 metros, que están por aquí cerca del rió. Fueron los únicos que parecían apacibles y con rasgos humanos.
La piedra soltó una carcajada y dijo:
-Esos son los altos ejecutivos que ambulan por tu mundo, y que llegaron a este por una maldición. Todo cuanto ves por estos paisajes, esta vivo y cumplen con una condena, para aprender algo. Mientras no lo aprendan, sus rasgos característicos se irán acentuando, y si lo aprenden, en te
oría podrían marcharse. Los seres con los que intentabas hacer amistad, están aquí para aprender a vivir el momento, por eso, están plantados en el suelo y son tan altos. En su tierra, vivían siempre preocupados por el futuro y ahora los dioses quieren que se den cuenta de que lo único valioso es el presente. Los mas altos y mas robustos, son los que siguen pensando, por ejemplo en invertir en bolsa. Los mas bajos, por otra parte, son los que están comprendiendo la belleza de todo cuanto ven. Quizás únicamente solo te hallas relacionado con los más altos. De todas formas, intentar conseguir la valoración de criaturas que muchas veces viven una realidad maldita, puede llevarte a realizar cosas perjudiciales para tu integridad y hacerte sentir culpable con tigo mismo, por no haberte sido fiel. Todas las cosa que laten, viven en base a sus reglas que aprendieron y la realidad que perciben solo es el reflejo de su forma de pensar. Las cosas que no entran en sus esquemas, las eliminan por no poderlas comprender al no tener ningún referente en su aprendizaje. Todas las realidades son validas, y cada una tiene su aprendizaje, busca las que mas te gusten. Se el líder de tu vida y deja de adaptarte a lo que los demás quieren. Desde el aprecio y la valoración hacia ti mismo, empieza a buscar gente con tu misma visión de las cosas.-¿Pero, no es verdad que las cosas diferentes enriquecen? Un prado es mas bello cuanto mas flores tiene
-Es verdad, pero quizás la única diferencia que hay entre alguien con el que te puedas llevar bien y con otro con el que te puedas llevar mal, sea su capacidad de respeto. La verdad es que lo que une a cada persona, es el respeto e interés mutuo. Abrirse a la realidad del otro sin juzgarla y respetar sus limites, es la base de toda amistad. Si no se hiciera esto, estaríamos ante seres malditos, como los altos ejecutivos con los que intentabas hablar.
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domingo, 3 de junio de 2007
Cuento sobre la fe (escrito por: el aprendiz ambulante)
El recorrido de la vida Cuenta una historia, que un hombre al llegar al cielo, vio todo el recorrido de su vida en pequeñas pisadas, a lo largo de una larga playa que representaba su idea del paraíso.
En ese recorrido, estaban todos los sucesos que recordaba de su vida, pasando desde los más irrelevantes, como preparase unos huevos, hasta los mas importantes como era el día de su boda. Las pisadas eran irregulares tanto en profundidad como en el número de pisadazas en cada tramo. Lo que más le llamaba la atención, es que al lado de su línea de pisadas, había otra línea que seguía la suya paralelamente, pero esta, era perfecta. Como si la hubiese andando alguien tranquilo y sosegado que estuviese dando un paseo.
Nuestro protagonista se empezó a rascarse la cabeza y a murmurar.
De repente una voz de algún lugar, dijo en un tono fuerte, seguro y sosegado.
- No temas hijo mió, atrévete a preguntar tus inquietudes.
- ¿Quién ha hablado? ¿Quién eres?- Pregunto atemorizado
- Tranquilo, soy un amigo, simplemente déjate llevar por lo que te transmite mi voz-dijo la extraña voz- ¿Qué te transmite?
- Amor, paz, tranquilidad… es como si ya te conociera. Supongo que no hay que temerte.
- Me preguntaba, ¿por qué la profundidad de mis huellas es diferente en cada pisada? Hay algunas, como este –el hombre señalo a una que estaba en la etapa de su infancia- que tiene como un metro de profundidad.
- La profundidad de las huellas significa la atención que has puesto en el momento presente. En tu niñez disfrutabas de cada cosa que te ocurría, pero en tu madurez, tu mente se iba siempre al futuro o a sucesos pasados, despreciando el momento presente. Ni si quiera, cuando hacías el amor, estabas en ese mismo momento. Tu primera vez la desperdiciaste pensando, en que estaba pensando tu pareja de ti. Las demás veces por mil cosas. Por eso, la intensidad de las huellas varia y en tu vejez casi no se ven, ya que te lo pasaste rememorando el pasado.
- Ahora que estoy muerto y desde esta posición, la verdad es que perdí el tiempo. Supongo que ahora entiendo lo que me dijo un chiquillo en una gasolinera. “No hay nada como perder el tiempo, siendo consciente de todo lo que ocurre.”
- Una cosa más, quisiera saber también porque a veces, las huellas dan grandes pasos y otras veces van seguidas. En esos espacios del recorrido, es como si no hubiera vivido.
- Esos fueron los momentos mas difíciles de tu vida, que tuve cargar con tigo para que no desvanecieras. Siempre he estado contigo, aun cuando dudabas de tu fe. Hay una gran conciencia que esta con todos, en todo momento y la puedes percibir cuando tu mente y tu cuerpo se quedan en silencio. Todo el universo esta para ayudar, a que la gente descubra su esencia y comprenda que son seres creadores. Que la felicidad de cada uno de nosotros, esta en el interior de cada uno y, como has descubierto hoy, que también esta en el momento presente.
En ese recorrido, estaban todos los sucesos que recordaba de su vida, pasando desde los más irrelevantes, como preparase unos huevos, hasta los mas importantes como era el día de su boda. Las pisadas eran irregulares tanto en profundidad como en el número de pisadazas en cada tramo. Lo que más le llamaba la atención, es que al lado de su línea de pisadas, había otra línea que seguía la suya paralelamente, pero esta, era perfecta. Como si la hubiese andando alguien tranquilo y sosegado que estuviese dando un paseo.
Nuestro protagonista se empezó a rascarse la cabeza y a murmurar.
De repente una voz de algún lugar, dijo en un tono fuerte, seguro y sosegado.
- No temas hijo mió, atrévete a preguntar tus inquietudes.
- ¿Quién ha hablado? ¿Quién eres?- Pregunto atemorizado
- Tranquilo, soy un amigo, simplemente déjate llevar por lo que te transmite mi voz-dijo la extraña voz- ¿Qué te transmite?
- Amor, paz, tranquilidad… es como si ya te conociera. Supongo que no hay que temerte.
- Me preguntaba, ¿por qué la profundidad de mis huellas es diferente en cada pisada? Hay algunas, como este –el hombre señalo a una que estaba en la etapa de su infancia- que tiene como un metro de profundidad.
- La profundidad de las huellas significa la atención que has puesto en el momento presente. En tu niñez disfrutabas de cada cosa que te ocurría, pero en tu madurez, tu mente se iba siempre al futuro o a sucesos pasados, despreciando el momento presente. Ni si quiera, cuando hacías el amor, estabas en ese mismo momento. Tu primera vez la desperdiciaste pensando, en que estaba pensando tu pareja de ti. Las demás veces por mil cosas. Por eso, la intensidad de las huellas varia y en tu vejez casi no se ven, ya que te lo pasaste rememorando el pasado.
- Ahora que estoy muerto y desde esta posición, la verdad es que perdí el tiempo. Supongo que ahora entiendo lo que me dijo un chiquillo en una gasolinera. “No hay nada como perder el tiempo, siendo consciente de todo lo que ocurre.”
- Una cosa más, quisiera saber también porque a veces, las huellas dan grandes pasos y otras veces van seguidas. En esos espacios del recorrido, es como si no hubiera vivido.
- Esos fueron los momentos mas difíciles de tu vida, que tuve cargar con tigo para que no desvanecieras. Siempre he estado contigo, aun cuando dudabas de tu fe. Hay una gran conciencia que esta con todos, en todo momento y la puedes percibir cuando tu mente y tu cuerpo se quedan en silencio. Todo el universo esta para ayudar, a que la gente descubra su esencia y comprenda que son seres creadores. Que la felicidad de cada uno de nosotros, esta en el interior de cada uno y, como has descubierto hoy, que también esta en el momento presente.
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